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jueves, 24 de diciembre de 2009

El origen de un impulso

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Cuatro días robados a la rutina de Buenos Aires y los poros se abren, respiramos mejor.
Eso volví a constatar junto a mi esposa al recalar en Mar de las Pampas hace pocas semanas. El lugar posee –todavía- copiosos bosques que, además, se complementan con playas aptas para la caminata.
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Ocurrió imprevistamente, como un pinchazo psicofísico.
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En el luctuoso día gris, mientras vagaba entre los altos árboles espigados,
la espesura y la encerrona vegetal comenzaron a provocarme temor, a hacerme secretar una adrenalina injustificada.



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Comencé a sacar fotos con mi celular.















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Pronto entendí que me estaban intersectando imágenes de Antichrist, la película que había visto y defenestrado poco tiempo antes.
Esa cualidad de irrumpir para proyectar su ominosa ficcionalidad al bosque real que estaba transitando, me hizo pensar que tal vez debía darle otra oportunidad.

El resto es historia. Volví a verla e impulsó la escritura de una pequeña nouvelle en capítulos (Popcorn con el Anticristo: Intro, Pena, Dolor, Desesperación, Los tres mendigos).

Persiste aún lo más inquietante del asunto.
Porque la arboleda de altos troncos, la frondosidad boscosa y el cielo plomizo de aquel momento vivido en Mar de las Pampas, casi parecen fundirse con los delineados por Lars von Trier, cuesta diferenciarlos.
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Vean sino las fotos.
Sepan que en todo este post LAS ÚNICAS que pertenecen al film son aquellas donde se ve a Charlotte Gainsbourg.
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lunes, 21 de diciembre de 2009

Popcorn con el Anticristo - Los tres mendigos

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Previously.
La pareja protagónica se descuidaba mientras hacía el amor (no en el sentido de olvidar los profilácticos sino en el de ignorar que, al mismo tiempo, su pequeño hijito saltaba por la ventana y se moría).
Luego sobrevenía la culpa y el colapso de ELLA, junto a los “ejercicios terapéuticos” que ÉL ponía en práctica para ayudarla tanto en el bosque como en la cabaña “Edén”.

El relato se va al cuerno más o menos a partir de esa instancia (si bien antes tampoco lucía muy sólido que digamos).

Veremos un ciervo con un feto colgando, un pajarito repleto de hormigas, un zorro pontificando sobre el Caos, una eyaculación de sangre, un pichoncito liquidado a las trompadas, la inserción de una rueda lijadora en una pierna (previo taladrado), etc.
Pero, por sobre todo, frases, muchas frases sobre la naturaleza diabólica de la Mujer.
Para colmo ÉL, escondiéndose de la maldad de ELLA en el hueco de un roble, acaba de ser descubierto.
Ahora, ELLA está cavando rápido para desenterrarlo.
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Capítulo IV – Los tres mendigos

ELLA consigue desenterrarlo, lo arrastra a la cabaña.
ÉL, semi inconsciente, sigue sufriendo la tremenda piedra circular clavada al tobillo

(¡ Willem Dafoe ya había atravesado un martirio clavado a algo, ahora lo recuerdo: fue en La última tentación de Cristo, en la cruz!)

ÉL
¿Quieres matarme?

ELLA
Aún no. Los tres mendigos no han llegado todavía

ÉL
¿Qué significa eso?

ELLA
Cuando lleguen, alguien debe morir.

ÉL
Entiendo

(Rever este tipo de diálogos confirma la imposibilidad de establecer jerárquicamente el más ridículo.
Ni siquiera podemos identificarnos con la perplejidad que ÉL necesariamente debería experimentar al mencionarle ELLA “tres mendigos”(¿?) y una inminente muerte (¿?), puesto que – a diferencia de nosotros – ÉL entiende)

ELLA (llora)
Una mujer que llora es una mujer traicionera.








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Se tiende al lado de ÉL, lo besa, le toma la mano.

(¿Flashback o fantasía?) En blanco y negro volvemos a la escena inicial del film, con el nene subiéndose al banquito y arrojándose por la ventana mientras la pareja hace el amor, sólo que esta vez se incorporan unos planos que revelan que ¡ELLA lo estaba viendo y hubiera podido impedirlo!

(Esto ya parece Lost, golpes de timón guionísticos que dan otra perspectiva a lo ya visto hasta que al rato todo vuelve a enmarañarrse, vean lo que sigue sino…)

ELLA toma una tijera y se rebana la vagina. Grita, se incorpora, sale al bosque.

ÉL, desde el suelo, mira las estrellas a través del marco de la ventana e ¿imagina? una constelación con las figuras de los tres mendigos: un zorro, un ciervo y un pájaro (¿el dolor, la pena y la desesperación? ¿la Santísima Trinidad?)

ELLA yace inmóvil en el cobertizo de la cabaña, ingresan los tres animales y se ubican cerca de su cuerpo. Lluvia torrencial de bellotas.










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(Así como apuntábamos en capítulos anteriores la probabilidad de que Lars von Trier hubiera bebido de tratados de demonología para armar todo esto, estamos en condiciones de afirmar - y a las pruebas me remito, comparen imágenes - que tomó la idea de los satánicos animales del bosque de uno de los mejores episodios de South Park: "Woodland Critter Christmas", de la temporada 8.










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Sólo que a Antichrist le falta tomar mucha sopa para llegar a ser tan sutilmente perturbador.
Además, Trey Parker y Matt Stone no nos privan de una luz de esperanza: al final llega Santa Claus y asesina a todos los maléficos animalitos.)


ÉL se libera de la pesada rueda,
ELLA súbitamente le salta encima para clavarle la susodicha tijera,
ÉL reacciona, la aplasta contra la pared y la ahorca.
Luego la saca afuera, la rocía con nafta y la quema en fogata (¡Arde, bruja, arde!)
















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ÉL se aleja apenas rengueando.

(Mmmmm...a esa altura y después de la carnicería por la que pasó - extremidad taladrada, adminículo ensartado, semi entierro agreste y tijera penetrándolo - ÉL debería renguear bastante más, excepto que cambiemos el paradigma realista y consideremos algunas variantes desde donde interpretar.

Por ejemplo:
1) La onírica: ¡Todo era un sueño!
2) La católica: ¡Todo era una metáfora sobre la resurrección!
3) La social: ¡Todo simbolizaba lo difícil que resulta la separación de las parejas!
4) La bíblica: Él y ELLA en la cabaña "Edén", comen la manzana - fuera de campo, no lo vemos - y se pudre el Paraíso.
5) La misógina (especialidad de la casa von Trier): el hombre se recupera cuando se aleja de la fuente del mal, es decir, de la mujer.

Cualquiera de estas - y otras - lecturas que se prefieran, desprenden la verdad de la milanesa: estamos ante un film profundamente conservador, puritano y reaccionario que, con sus porno imágenes sangrientas invierte la ecuación: es un cordero disfrazado de lobo. Acaso en eso podamos reconocerle una originalidad)

Y hay un epílogo, blanco y negro y con Haendel sonando tal como en el prólogo.
ÉL emerge del bosque hacia el claro.
Herido pero voluntarioso, se alimenta de semillas. Por detrás de su hombro, observa a los tres mendigos.
Se incorpora y, desde arriba, ve como suben multitudes de jóvenes hacia el lugar donde está.

(No se incluye ningún salmo. Nadie canta Halleluja. Pero el clima está).

-THE END-
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viernes, 18 de diciembre de 2009

Popcorn con el Anticristo - Desesperación

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Previously:
En el capítulo anterior, ELLA atravesaba varios “ejercicios terapéuticos" con los que ÉL quería curarla de sus miedos.
Si quieren saber qué los había marcado a ambos y puesto a ella al borde del colapso lean ésto y ésto.
Pero todo ese psicologicismo comienza a carecer de relevancia con la ominosa naturaleza manifestándose como “iglesia de Satanás”, y en especial con ese pútrido zorrito que oficia de heraldo del caos.










Capítulo III - Despair

Llueve.
ÉL entra en la cabaña, toma la escalera, enciende una lámpara de kerosene y sube al altillo. Allí encuentra imágenes e ilustraciones de quema de brujas y de mujeres atadas siendo torturadas, más un cuaderno con recortes y subrayados.

Ocurre que un año antes ELLA se había recluído en la cabaña Edén para escribir una tesis sobre aquella obsesión inquisitorial que durante el siglo XVI situaba todos los males en (la naturaleza y el cuerpo de) la mujer.
La cámara recorre página a página lo escrito en ese entonces.
Realmente estremece la progresiva ininteligibilidad de la letra derivando en garabato.

(Existió un francés muy respetado en su momento que, visto desde el siglo XXI, sugiere tanto al Doctor Jekyll como a Mister Hide.
Jean Bodin (1529-1596) fue un insoslayable teórico político que, entre otras cosas, ideó el concepto de soberanía que aun manejamos hoy e, inclusive, en medio de las guerras de religión de aquellas épocas defendía una tolerancia religiosa garantizada por el Estado. Un ejemplo de civismo.
El problema era ese "entre otras cosas".
Porque, al mismo tiempo, era uno de los ideólogos y artífices de la caza de brujas, un tipo que enviaba miles de personas a la hoguera y que explicaba que la mujer, por su naturaleza cercana a lo animal, era más proclive a ser conquistada por demonios.
A juzgar por el giro que pega el film a partir de aquí, es probable que von Trier haya tenido en cuenta algún tratado demonológico de Bodin. Además, entre misóginos...)

Un árbol cae.
Corte.

ÉL
Quiero hacer un ejercicio más, es como un role play.
Mi rol será…todos los pensamientos que te provocan miedo
El tuyo…el pensamiento racional.

(Este "ejercicio" es la coartada artificial del guión para abrir la caja de Pandora a los fines de justificar las atrocidades -sutiles y las explícitas- que van a seguir)

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ELLA sugiere haber descubierto en los materiales para su inconclusa tesis más de lo que esperaba. Por ejemplo: que las mujeres no tienen control de sus cuerpos, más bien dominados por una Naturaleza maligna.
ÉL le reprocha haber hecho una lectura equivocada al interpretar el mal cometido contra las mujeres como evidencia de una supuesta maldad femenina.
Sigue otra hermosa escena con los cuerpos entrelazándose, retorciéndose, amando y sufriendo.

ELLA llora
Golpéame para que me duela

ÉL
¡No!

ELLA
Por favor, ya no soporto esto

ÉL
No, no quiero lastimarte

ELLA
Entonces no me amas

ÉL
Ok, tal vez no te amo.

ELLA sale al bosque, se tiende en la nocturnidad arbórea y comienza a masturbarse casi a los golpes.
Diabólicos sonidos suenan (sí, vuelve el wuuuuuuuuuuu mixturando vientos y cañerías)

(No es que no estremezca un poco la secuencia, pero para erotismo vegetal me quedo con la violación de la chica por un árbol - raíces sujetándola, ramas penetrándola - en la bizarrez sin culpas del clásico Evil Dead de Sam Raimi)

Llega ÉL, se tiende sobre ELLA.

ELLA, posesa y mirando al vacío
Hermanas...pueden empezar la tormenta

(Como Antichrist había abandonado hace rato las opciones subgénericas "drama psicológico" y "film de desequilibrio mental" a favor de un paseo por un Blair Witch un poco más culto, cabe preguntarse: ¿a quién se dirige ELLA con lo de "Hermanas"? ¿a las tres brujas fatídicas de Macbeth?)

La cámara planea desde las nalgas de ÉL empujadas por las manos de ELLA, y se eleva hacia su nuca. Luego, un plano general del roble donde yacen.
(A título de nada, parte 3) Ramilletes de manos sobresalen entre los huecos del gran árbol, enmarcándolos a ambos. (Una imagen demasiado bella, no molesta su falta de funcionalidad)



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Corte.
(Prepárense para las siguientes parrafadas de ÉL, y díganme si no podrían extrapolarse para hacérselas decir al mentalista Criswell en Plan 9 del Espacio Sideral)

ÉL
El Bien y el Mal no tienen nada que ver con el psicoanálisis. ¿Sabes cántas mujeres inocentes fueron asesinadas en el siglo XVI sólo porque eran mujeres?
No porque fueran malas.
La maldad de la que hablas es una obsesión.
Las obsesiones no se materializan, es un hecho científico.
¿Entiendes?
No tienes que comprender, sólo confía en mí.

Corte.
En la cabaña hablan sobre un curioso descubrimiento en la autopsia de su hijo: que el pequeño tenía una deformidad en el hueso del pie.
ÉL nota a partir de un ramillete de fotos que ELLA le ponía los zapatitos al revés ( o sea, Lars nos provee una evidencia concreta de que es una mala bicha: será la última finura de la película).

ELLA lo golpea de atrás
¡Bastardo! ¿vas a dejarme?

Luchan en el suelo, ELLA le desata el cinturón y se baja la bombacha. Comienzan a moverse.
De repente, PAF!, ELLA le da un tablazo en el "bajo vientre".
ÉL queda inconsciente pero...con una bruta erección explícita en primerísimo plano.
(Y aquí se acabó el set de sutilezas y simbolismos)
ELLA lo masturba frenéticamente hasta que eyacula sangre (¡gracias por ahorrarnos una versión en 3D!)
Luego se incorpora, extrae la rueda de piedra de una lijadora y, previo taladrado manual de la pierna de ÉL, introduce un dedo para comprobar la profundidad (déjà vu personal de Bastardos sin Gloria), para terminar zampándole el terrible disco pétreo en el tobillo y atenazarlo con una tuerca metálica.



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No se sabe cuanto tiempo pasa. ÉL despierta, aulla, gime, intenta librarse infructuosamente del engendro que su mujer le fijó en una de sus extremidades. Primero arrastrándose, luego rengueando, sale fuera de la cabaña.
Se interna en el bosque. (Yo también intentaría esconderme de ELLA)

(Apuntes sueltos:

1) Sospechamos que, al igual que ÉL, la coherencia del relato también busca un lugar donde ocultarse.

2) Piedra libre para cualquier vicisitud: el agujero negro que ha engullido la levísima lógica de la película autoriza a que cualquier peripecia que von Trier decida despóticamente incluir de aquí en más pueda sonar verosimil, lo que equivale a decir que nada lo será. Conque...¡a seguir asustando al burgués, Lars!
3) Esta vez hay sufrimiento torturante para ambos sexos y no sólo para la mujer, ¿podríamos considerar ésto como una evolución en la filmografía del director danés?)

Comienza una secuencia con acciones paralelas (de neto cuño griffithiano)
Mientras ELLA entra a la cabaña para gritar enardecida un "¿¿where are you?? ¡¡you bastard!!”, ÉL, desesperado - y con la dificultad de esa especie de yunque atornillado en su pierna - se oculta en un hueco debajo del gran roble.



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ELLA sale a buscarlo al bosque.
(Su andar desencajado rememora al de Jack Nicholson rastreando a su familia para asesinarla en El Resplandor)
¿¿Cómo te atreves a dejarme?? ¿¿¡ wheeere AaaaRRe youu !?? – profiere ininteligiblemente, casi hablando en lenguas (cual De Niro en Cabo de Miedo)
(No es casual que, independientemente del sadismo típico de von Trier, cuanto más “estándar” se pone la película en sentido genérico – entiéndase: estamos ahora en una de psicópatas diabólicos – más remite a otras películas que, valga la aclaración, son mejores)

En el oscuro agujero arbóreo donde yace escondido, ÉL puede escuchar que ella intenta ubicarlo con aviesas intenciones.
Prende un fósforo mientras nota allí mismo un pichón de cuervo que, al graznar, lo está botoneando (¡malditos animalitos colaboracionistas!).
Resuelve la dificultad matándolo a puñetazos, cosa que – faltaría masss…- vemos en detalle (y sería impensable en Blancanieves, ¿no?)

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Pero it´s too late, ELLA va hacia el graznido descubriendo que, acovachado, semi enterrado, está ÉL, y le espeta:
¡¡Get out, fuck!! ¡¡Get out, bastard!!
Pragmática, corre hacia la casa para volver con una pala y cavar, cavar, cavar.

(continúa y finaliza en Popcorn con el Anticristo – Los Tres Mendigos)

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miércoles, 16 de diciembre de 2009

Popcorn con el Anticristo - Dolor

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Previously:
En el capítulo anterior, a ÉL y a ELLA, la pareja protagonista, se les moría el hijo mientras hacían el amor: ¡se lo merecían, por disfrutar de coger!
También pasaban otras cosas que resulta inútil repetir si las pueden leer acá.
En el presente de la acción los encontramos trasladados a su cabaña del bosque. ÉL, psicólogo de profesión, le arma una terapia (!) para que enfrente sus miedos y pare de atormentarse por la culpa.
Todo fenómeno, pero la fauna del lugar se nos va revelando como medio siniestra, y la flora tiene más vida propia que el bosque de Macbeth.












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Chapter II - Pain (Chaos reigns)

Es la noche y ambos duermen en la cabaña. Ruidos. Son bellotas que rebotan en el techo y caen.(Esta idea visual y sonora crea una atmósfera de inquietud muy lograda.Se respira desasosiego)

Al otro día, ÉL le prepara "ejercicios".(Prepárense para la transcripción de otro diálogo inolvidable:)

ÉL
Correr no sirve de ayuda, tienes que sentir realmente la hierba.Quiero que camines de esta roca hasta ésta.

ELLA
No puedo hacer esto.

ÉL
Puedes y lo harás. Así como yo.

Agitada, ELLA lo logra.

ÉL
¡Lo hiciste! Has aprendido algo, ¿no es así?

ELLA llora.

(Les propongo otro "ejercicio": suplantar imaginariamente en la conversación precedente a ELLA y a ÉL por Daniel y el maestro Miyagi de El Karate Kid. Allí, el sensei implementaba el mismo tipo de inductividad hollywoodense hacia la recuperación de la autoestima)

Ese momento de victoria personal dura poco, porque wuuuuuuuuuuu... (recurso sonoro ya suficientemente descripto y que, a fuerza de repetición, ahora nos convierte en perros de Pavlov provocándonos salivar esperando la próxima atrocidad).

Un pichón cubierto de hormigas cae casi muerto de la rama de un arbol cubierto de hormigas. Un cuervo (¡criiiiii!) se arroja sobre él, se lo lleva y comienza a masticarlo (lo cual vemos en didáctico plano detalle).

Obviamente, ante esa visión ELLA vuelve a angustiarse y entra en una nueva crisis.Extraña a su hijo y lo dice mientras ÉL, cariñoso, le besa la cabeza.










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Corte.
ÉL recortando imágenes en las que se lee "Gynocide" (Feminicidio).
Corte.
ELLA escribiendo en la cabaña - esto podría ocurrir en el pasado y ser un flashback encubierto - es interrumpida por el llanto de su hijo. Sale a buscarlo por los alrededores, no lo encuentra, regresa desesperada y se sorprende al hallarlo jugando muy tranquilo. Pero el llanto aun continúa allá afuera y sale nuevamente a explorar.

(A título de nada, parte 1) Sobreviene un hermosísimo fundido del horizonte arbolado con el pelo llovido de ELLA.

(Si en ese episodio del llanto infantil que ELLA escucha en la cabaña podría subyacer la lógica de los sueños, por piedad voy a saltear la explicación seudo psicoanalítica que ÉL le propina)

Empieza a haber cierta agresión de ELLA a ÉL.
(Y también frases rimbombantes del tipo "Las bellotas caen en el techo. Siguen cayendo y cayendo y muriendo y muriendo; y entendí que todo lo que era hermoso en el Edén tal vez era repugnante" o "Ahora puedo oir lo que antes no podía oir, el grito de todas las cosas que van a morir" o "La naturaleza es la iglesia de Satanás". Es decir, poco a poco von Trier va agotando el recurso al psicoanálisis para avanzar, desde las frasesitas, hacia un popurrí de nihilismo, simpatía por el demonio y predestinación)









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(A título de nada, parte 2) Sobreviene un plano de ÉL mientras le llueven bellotas y se escucha, ¿adivinen qué?: wuuuuuuuuuuu...

Comienza un nuevo día. Café en el porshe. A ELLA se la nota distendida, manifiesta haber dormido bien y estar feliz de que ÉL se encuentre allí. Dice que está curada, y sonríe.

(Charlotte Gainsbourg: a veces la veo hermosa y me embelesa, otras veces la veo horrible y me repele. Curiosamente, ambas sensaciones cuasi físicas suelen alternarse en una misma película, independientemente de quién la dirija y cómo la fotografíe. Lo mismo me pasa con la actriz norteamericana Catherine Keener). Deambulando solitario por el verde abrumador del bosque mientras el viento mece las hojas, ÉL toca algo peludo (¡CLANK!, Lars nos pega un susto sonoro que obra como despertador justo cuando nuestra atención hacia la peli se iba tornando flotante, y se alternaba con pensamientos sobre cómo organizar la semana laboral o recordar fechas de cumpleaños):
un zorro medio destrozado sacado de un cuento de Beatrix Potter que, muy serio, efecto digital mediante, dice:









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"¡El Caos reina!"

(Upalalá, Apocalipsis arrff.
Por supuesto, ya salieron posters paródicos y remeras)
















(Continúa en Popcorn con el Anticristo - Desesperación)
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lunes, 14 de diciembre de 2009

Popcorn con el Anticristo - Pena

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(¡Leer antes la Intro !)

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Todo comienza con un hermoso prólogo en black & white acompasado por Haendel y ralentis.
La Mujer y el Hombre cogen, la comunión de los cuerpos se siente total.










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En la habitación contigua el Niño sonríe en su corralito, su osito de peluche lo acompaña y (¡oh, oh!):
Una subjetiva del pequeño observando la ventana (no me digas que...¡no Lars, no, no lo hagas!) para que en el próximo plano, fuera de las rejas, arrime un banquito, suba, se asome y eso sí, en sutil metáfora digna de nuestro Enrique Carreras, caiga primero el osito.



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Chapter I - Grief

No hace falta ser muy intuitivo para adivinar lo que va a llegarle después a la pareja: un infierno de culpas y autocastigos.

(¿Cómo vas a flagelar esta vez a la mujer, Lars?
A Emily Watson en Contra viento y marea la apedreaste, la hiciste violar repetidas veces y terminó cortajeada luego de una incursión en el barco más perverso;
a Bjork , que era un angelito ciego en Bailarina en la oscuridad, la acusaban injustamente de robo y acababa ahorcada;
e inclusive a Nicole Kidman, la vacua protagonista de Dogville, la convertías en sex toy para grandes y chicos de toda una comunidad marcada a tiza.
Eso sí, nobleza obliga, la manera en que narrabas sus calvarios las volvía sufridoras sublimes, recreando en nosotros algo así como un sentimiento devocional cercano a lo religioso)

Sigue un breve funeral del nene, el desvanecimiento de ELLA y un mes de internación y pastillas.

ELLA
Fue mi culpa.

ÉL
¿Y yo?, yo también estaba allí.

ELLA
Pude haberlo impedido.

(En Halloween de Carpenter -y en sus malas copias- las adolescentes fornicadoras la pagaban asesinadas por psicópatas.
En Antichrist, a la mujer que la pasa bien cogiendo, se le puede morir un hijo y quedar condenada a una terapia...¡con el marido!:
Ningún terapeuta puede saber más sobre tí mejor que yo - dice ÉL )











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La escena hospitalaria se extrañifica. Un travelling y un zoom de extremo acercamiento a los tallos de las flores en el florero del cuarto llega hasta la abstracción, mientras el diálogo se apaga y crece un wuuuuuuuuuuu... (que vendría ser un ruido perturbador mezcla de juncos agitándose y viento en las cañerías).

Corte y ambos ya están en casa. Hay llantos, cercanía entre ellos, y la comprensión mutua de que no hay manera de evitar el dolor.

(Mas ¿por qué, Lars, la obviedad aplastante de ese plano con ELLA llorando y detrás el osito de peluche?)

El género venía siendo hasta allí, por diálogos y encuadre, un drama familiar que bien podría haberle cabido a la programación del canal 9 de Romay como variante de "la enfermedad de la semana": muerte infantil, somatizaciones y reproches.
Hasta que la pantalla se desenfoca levemente, adquiere un tono azulado y otra vez wuuuuuuuuuuu... (que, como expliqué tres párrafos atrás, vendría a ser una especie de ruido perturbador mezcla de etc, etc,etc...).
Garganta, ojos, pecho, oído, manos que tiemblan. Uno espera ver también algún 666 cuando muestran la nuca de ella, puesto que la cosa, evidentemente, se pone un poco antinaturalista (chau Romay, ¿hola Polanski?).

La gran perversión que viene consiste en la terapia ridícula a la que ÉL somete a ELLA.

(ELLA, además, se pone ansiosa y permanentemente se le sube encima)

Tranquila, tranquila, nunca te acuestes con el terapeuta, sé que te distrae pero no es bueno para nosotros - dice ÉL .
(Sinceramente, creo que hay que remontarse a las películas de Ed Wood para hallar una línea de diálogo que rivalice con ésta antológica).

Primero le hace listar los sitios que más teme, ELLA menciona el bosque y la cabaña que tienen allí (denominada "Edén").
Lo segundo será llevarla a ambos lugares .

(Porque en las películas, como todos sabemos, para "destraumatizarte" tenés que volver a atravesar la situación que te creó el trauma. Ejemplo: si querés curarte de la acrofobia - seas James Stewart o no - tenés que volver a quedar colgado de un precipicio)

La sesión empieza pronto, en el mismísimo viaje en tren, y si no fuera por el maldito wuuuuuuuuuuu... que empieza a crisparnos de nuevo, podríamos pensar que, al hacerle imaginar caminatas por los senderos del bosque o acostarse sobre la hierba para fundirse con lo verde, ÉL lo que está intentando con ELLA es una especie de terapia new age.


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Llegan a destino. Los vemos caminando hacia la cabaña y por dos o tres detallitos comenzamos a percatarnos que el contacto con la naturaleza tal vez no resulte tan benigno (más el wuuuuuu... que a esa altura del metraje acaso sólo sea dolor de oído):
ELLA siente que mientras camina por el pasto se está quemando, se saca las zapatillas y tiene una roncha (ohhhhhh!!!!);
ÉL divisa un hermoso ciervo, pero cuando se le acerca nota que tiene un muertísimo feto colgando (ajjjjjjjj!!!).

(No estamos en los bosques benignos de Naomi Kawase, eso está clarísimo)









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(Continúa en Popcorn con el Anticristo - Dolor)
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viernes, 11 de diciembre de 2009

Popcorn con el Anticristo - Introducción

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Antichrist de Lars von Trier reclama ser tratada con seriedad. Para eso decide hablar de Grandes Temas, pero fracasa al hacerlo de un modo solemne y al priorizar el símbolo por sobre la sugerencia.

Hay alegoría bíblica, referencias psicoanalíticas, arquetipos en lugar de personajes, todos ingredientes vertidos en cantidad necesaria y espolvoreados con imaginería brujeril del Siglo XVI, (poca) música muy sublime y una dedicatoria a Andrei Tarkovski, que siempre prestigia.

La extraña mezcla de esos elementos - previo “on” de la licuadora von Trier – deviene en una argamasa seudo profunda que podríamos llamar
“Lo que está Más Allá del Entendimiento del Espectador”.

Una lástima, porque si no tuviera tantas ínfulas podría disfrutarse como una auténtica clase “B”, la siguiente película de una sesión continuada que incluyera, por ejemplo, Grindhouse de Tarantino/Rodríguez.

Bien, del dicho al hecho y pochocho en mano, decidí volver a verla desde ese punto de vista. Y, confieso: silbando, aplaudiendo y tirándole pochoclos a la pantalla, la pasé mejor.

Les cuento la experiencia (y el film).
Desde el lunes, en 4 capítulos sucesivos.
¡No se los pierda!
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sábado, 28 de noviembre de 2009

Sí, ya sé, cada obra debe ser considerada en forma autónoma pero...

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(a propósito de Antichrist, lo último de Lars von Trier)


Una cosa es jugar a ser demiurgo y otra creer serlo.
¿Por qué Lars von Trier se obliga a mantener esa postura de genio más allá del bien y del mal? Sus declaraciones, cuando presentó en Cannes este mamarracho -sí, seamos claros, al pan pan - eximen de mayores análisis: que me guía la mano de Dios, que soy el mejor del mundo...

No puedo evitar depreciar, a la luz de de su decir y de Antichrist, mi estima hacia varios de sus films anteriores, algunos grandes de verdad. Es que cuando terminás de ver su ultimo opus te das cuenta que el tipo está infladísimo, que se la cree en serio. Como si ser danés y limitar con Suecia lo conminaran a sentirse un poco Bergman (que Dios, que el Hombre, que el Edén, que la ablación de genitales...)

O bien

el tipo sigue siendo un maestro del marketing personal, no olvidemos que a mediados de los ´90, a partir de una serie de reglas de filmación autoimpuestas para "rebelarse" contra el cine predominante al que juzgaba falso, fue uno de los creadores y el máximo publicista de aquel Dogma que tuvo epígonos hasta en Argentina. Biblia práctica que, inclusive, otorgaba un certificado de adscripción a sus mandamientos ¡y que debía mostrarse en pantalla antecediendo las películas!


(Al margen, el mejor fruto de ese árbol programático fue La Celebración de Thomas Vintenberg: la cámara en mano, la iluminación natural y el sonido directo no posproducido le sentaban como anillo al dedo a esa historia de terribles revelaciones familiares irrumpiendo el festejo patriarcal)
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