Por: Carla D.
No me parece una de las mejores que hizo Woody Allen, pero "Vicky Cristina Barcelona" tiene su parte interesante, como todos sus films..
Muestra el contraste entre dos amigas que en el comienzo de la película parecen muy diferentes:
Vicky es muy comprometida en sus relaciones amorosas. Cristina en cambio es absolutamente liberal y huye de las parejas convencionales.
Sin embargo en el transcurso de la obra irán acercando posiciones sobre la vida, y descubrirán que ni una es tan liberal y desprejuiciada como dice, ni la otra es tan conservadora y moralista como proclama.
Vicky, aparentemente conservadora y comprometida con su novio norteamericano, rechaza la propuesta tri-sexual de Antonio (un español que conoce en Barcelona), pero luego terminará dejando salir sus impulsos reprimidos y tendrá que reconocer que se enamoró de Antonio.
Cristina, que en un principio parece aceptar todo tipo de liberalidades y convive en un trio amoroso con Antonio y su ex esposa Maria Elena, sin embargo termina cansándose y abandonándolos, algo le sonó desafinado finalmente.
.
Lo bueno es que Allen juega con el excentricismo intelectual que se contrapone al sentido común de los personajes, que todo el tiempo avanzan hacia la ausencia de prejuicios pero luego dan marcha atrás.
Por ejemplo al principio Cristina parece asumir el trío amoroso (con Antonio y Maria Elena) como algo natural negándose a “ponerle un nombre a la relación”, pero después se cansa y los abandona. Se da cuenta que esa amalgama frankensteniana no lleva a ninguna parte (o no es negocio).
Vicki, por el contrario terminará preguntándose si realmente quiere casarse con su prometido, y luego de casarse, se cuestiona si desea serle fiel. Pero cuando intenta engañarlo por segunda vez con Antonio, Maria Elena le dispara, y Vicky termina diciendo: “están todos locos” (una especie de “El rey esta desnudo”).
.
Lo que creo que se nos quiere decir es que intelectualizamos las cosas más estrafalarias (como tríos amorosos, infidelidades, promiscuidades), tratando de naturalizarlos en un “todo vale”, pero al final siempre termina ganando el sentido común y la primitiva naturaleza humana.
Si Woody fuera porteño diría: “una pareja no es de a tres, es de a dos déjense de joder”
Siempre hay en él una especie de lucha interna entre la moral, (los cánones sociales ya internalizados por nuestra conciencia) y los impulsos, lo que nos sale de manera primitiva, corpórea, instintiva, porque como bien dice en otra de sus películas: corazón y cerebro nunca se han llevado bien.
.
Además, aquí también se plantea la diferencia entre amar y estar enamorado.
Uno de los personajes secundarios es una cuarentona casada que aloja a las chicas en Barcelona, y aconseja a Vicky seguir sus impulsos e irse con Antonio “No es lo mismo amar que estar enamorado”, dictamina.
Siempre entre la razón y los impulsos hay una lucha interna.
Aparentemente los únicos que no tienen ese conflicto son Antonio y Maria Elena, su ex esposa, o sea los españoles. Pero aun ellos tienen un sentido común que les dice: “hay algo raro en esto de vivir de a tres”, por eso Antonio a veces se contractura (y su ex esposa María Elena le dice que es por eso, que es su síntoma neurótico de auto represión).
Maria Elena que aparentemente es una persona totalmente libre en su actuar, pensar y sentir, cuando lo ve con Vicky le dispara. Al fin y al cabo tiene celos, o sea que en ella también entra en jaque esa pretendida aceptación intelectual del “todo vale”. Ni siquiera para ella es así.
.
Lo que creo que Woody Allen plantea con esto es que al fin y al cabo nadie puede librarse totalmente de su conciencia moral, de su educacion monogámica , de sus antropológicos celos, de su sentido común, de la idea estándar de pareja, que todos tenemos, ya sea por herencia cultural o biológica.
.
Sólo me resta decir que la única ventaja que le veo al trío amoroso es que cuentan con tres sueldos para lidiar con las cuentas de la casa. Económicamente conviene… Y por otro lado, a todos les toca un día menos por semana para lavar los platos.
En realidad habría que pensarlo…
.