lunes, 14 de diciembre de 2009

Popcorn con el Anticristo - Pena

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(¡Leer antes la Intro !)

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Todo comienza con un hermoso prólogo en black & white acompasado por Haendel y ralentis.
La Mujer y el Hombre cogen, la comunión de los cuerpos se siente total.










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En la habitación contigua el Niño sonríe en su corralito, su osito de peluche lo acompaña y (¡oh, oh!):
Una subjetiva del pequeño observando la ventana (no me digas que...¡no Lars, no, no lo hagas!) para que en el próximo plano, fuera de las rejas, arrime un banquito, suba, se asome y eso sí, en sutil metáfora digna de nuestro Enrique Carreras, caiga primero el osito.



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Chapter I - Grief

No hace falta ser muy intuitivo para adivinar lo que va a llegarle después a la pareja: un infierno de culpas y autocastigos.

(¿Cómo vas a flagelar esta vez a la mujer, Lars?
A Emily Watson en Contra viento y marea la apedreaste, la hiciste violar repetidas veces y terminó cortajeada luego de una incursión en el barco más perverso;
a Bjork , que era un angelito ciego en Bailarina en la oscuridad, la acusaban injustamente de robo y acababa ahorcada;
e inclusive a Nicole Kidman, la vacua protagonista de Dogville, la convertías en sex toy para grandes y chicos de toda una comunidad marcada a tiza.
Eso sí, nobleza obliga, la manera en que narrabas sus calvarios las volvía sufridoras sublimes, recreando en nosotros algo así como un sentimiento devocional cercano a lo religioso)

Sigue un breve funeral del nene, el desvanecimiento de ELLA y un mes de internación y pastillas.

ELLA
Fue mi culpa.

ÉL
¿Y yo?, yo también estaba allí.

ELLA
Pude haberlo impedido.

(En Halloween de Carpenter -y en sus malas copias- las adolescentes fornicadoras la pagaban asesinadas por psicópatas.
En Antichrist, a la mujer que la pasa bien cogiendo, se le puede morir un hijo y quedar condenada a una terapia...¡con el marido!:
Ningún terapeuta puede saber más sobre tí mejor que yo - dice ÉL )











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La escena hospitalaria se extrañifica. Un travelling y un zoom de extremo acercamiento a los tallos de las flores en el florero del cuarto llega hasta la abstracción, mientras el diálogo se apaga y crece un wuuuuuuuuuuu... (que vendría ser un ruido perturbador mezcla de juncos agitándose y viento en las cañerías).

Corte y ambos ya están en casa. Hay llantos, cercanía entre ellos, y la comprensión mutua de que no hay manera de evitar el dolor.

(Mas ¿por qué, Lars, la obviedad aplastante de ese plano con ELLA llorando y detrás el osito de peluche?)

El género venía siendo hasta allí, por diálogos y encuadre, un drama familiar que bien podría haberle cabido a la programación del canal 9 de Romay como variante de "la enfermedad de la semana": muerte infantil, somatizaciones y reproches.
Hasta que la pantalla se desenfoca levemente, adquiere un tono azulado y otra vez wuuuuuuuuuuu... (que, como expliqué tres párrafos atrás, vendría a ser una especie de ruido perturbador mezcla de etc, etc,etc...).
Garganta, ojos, pecho, oído, manos que tiemblan. Uno espera ver también algún 666 cuando muestran la nuca de ella, puesto que la cosa, evidentemente, se pone un poco antinaturalista (chau Romay, ¿hola Polanski?).

La gran perversión que viene consiste en la terapia ridícula a la que ÉL somete a ELLA.

(ELLA, además, se pone ansiosa y permanentemente se le sube encima)

Tranquila, tranquila, nunca te acuestes con el terapeuta, sé que te distrae pero no es bueno para nosotros - dice ÉL .
(Sinceramente, creo que hay que remontarse a las películas de Ed Wood para hallar una línea de diálogo que rivalice con ésta antológica).

Primero le hace listar los sitios que más teme, ELLA menciona el bosque y la cabaña que tienen allí (denominada "Edén").
Lo segundo será llevarla a ambos lugares .

(Porque en las películas, como todos sabemos, para "destraumatizarte" tenés que volver a atravesar la situación que te creó el trauma. Ejemplo: si querés curarte de la acrofobia - seas James Stewart o no - tenés que volver a quedar colgado de un precipicio)

La sesión empieza pronto, en el mismísimo viaje en tren, y si no fuera por el maldito wuuuuuuuuuuu... que empieza a crisparnos de nuevo, podríamos pensar que, al hacerle imaginar caminatas por los senderos del bosque o acostarse sobre la hierba para fundirse con lo verde, ÉL lo que está intentando con ELLA es una especie de terapia new age.


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Llegan a destino. Los vemos caminando hacia la cabaña y por dos o tres detallitos comenzamos a percatarnos que el contacto con la naturaleza tal vez no resulte tan benigno (más el wuuuuuu... que a esa altura del metraje acaso sólo sea dolor de oído):
ELLA siente que mientras camina por el pasto se está quemando, se saca las zapatillas y tiene una roncha (ohhhhhh!!!!);
ÉL divisa un hermoso ciervo, pero cuando se le acerca nota que tiene un muertísimo feto colgando (ajjjjjjjj!!!).

(No estamos en los bosques benignos de Naomi Kawase, eso está clarísimo)









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(Continúa en Popcorn con el Anticristo - Dolor)
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3 comentarios:

  1. Realmente, la frase que él le tira acerca de lo perjudicial que puede ser acostarse con el terapeuta, nos puede llevar a pensar en Ed Wood. Pero en este caso, lamentablemente pensé más en Francella antes de convertirse en actor "serio". Y algo francellesco tiene: quizás el nivel de machismo y misoginia. Esta es una de esas películas que antes de salir parece que van a ser la vida misma, pero al final son un verdadero loco.

    Viva "Let the right one in"! la había visto en dvd hace tiempo, voy a ir al cine para disfrutarla de nuevo en pantalla gigante y con super audio! Y cuando vuelva, voy a escribir algo (si ya no estás haciéndolo).

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  2. Seba:
    ¿Qué tal?, ¿se banca este experimento de contar “Antichrist” como engullendo nachos en función trasnoche y acotando al margen?, ¿fluye?

    Desde ya espero tu nota sobre “Let the right one in” (no “Criaturas de la noche”, como la titularon aquí para el linkeo con esos bodoques “Crepusculares”). Disfruté de su ternura distante, de su cualidad casi salingeriana.
    ¡Necesitaría alguna beca absurda que me permitiera décadas sabáticas para escribir full time sobre todos los libros y las películas del mundo!

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  3. Querido pablot! yo voy a estar escribiendo durante mi jornada laboral. ¿Acaso no es este trabajo la más absurda de las becas? jeje.

    ¡Claro que el experimento "Antichrist" se la re banca! hay momentos en los que entro en la polémica y otros en los que me río para adentro, se me levantan los hombros un poquito y jijijiji...

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