domingo, 14 de junio de 2009

Las Señoritas de Rochefort. 2: El amor en el laberinto

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(Entrevista imaginaria con Jonathan Rosenbaum a partir de Not the Same Old Song and Dance, su estudio sobre Las Señoritas de Rochefort en el libro Essential Cinema. Traducción y transposición por Pablot )

Prólogo. Parte 1. Parte 2 . Parte 3 . Parte 4


- Hablemos un poco del argumento…

- El film, como usted sabe, se desarrolla en un único fin de semana. Un viernes a la mañana, un equipo de vendedores de botes, bicletas y motos llega en camiones, motocicletas y caballos a Rochefort en ferry, entre ellos Etienne (George Chakiris) y Hill (Grover Dale). A medida que fijan sus stands y escenarios en la plaza principal de la ciudad para la feria del domingo a la tarde, la cámara panea, se eleva con grua y nuevamente panea hacia el estudio donde Delphine (Catherine Deneuve) y su hermana melliza Solange (Francoise Dorleac) están dando clase combinada de música y danza a unos chicos.
Descubrimos que Delphine es profesora de ballet y bailarina, que Solange es compositora y cantante, y que ambas sueñan encontrar su ideal romántico y mudarse a París.

- Deneuve y Dorleac eran hermanas en la vida real…

- Sí, pero no mellizas. Dorleac, que muere el mismo año del estreno de Las Señoritas…, era un año mayor que Deneuve, y éste fue el único film en que aparecieron juntas.


Prosigo. Resulta que el hombre ideal de Delphine, al que ella nunca conoció, es un artista y marinero en ese momento de paso por Rochefort, Maxence (Jacques Perrin), y la mujer ideal que pintó en un cuadro - a la que ha estado buscando a través del globo -, es un calco perfecto de Delphine. Este lienzo está colgado en una galería de arte local manejada por el nada exitoso pretendiente de Delphine, Guillaume (Jacques Riberolles).
Las hermanas tienen un medio hermano de 10 años llamado Boubou, y la madre de los tres, Ivonne (Danielle Darrieux), administra un café-restaurante en la plaza de la ciudad, que tiene a Maxence, a Etienne y a Hill como clientes frecuentes. Sin saberlo la familia, el papá de Boubou ha regresado a Rochefort para dirigir una tienda de instrumentos musicales; Ivonne había reculado en la posibilidad de casarse con él años atrás, porque no podía enfrentar la perspectiva de se llamada Madame Dame.
Si bien Simon sabía que ella había tenido mellizas de un amor anterior nunca las había llegado a ver, por eso cuando Solange llega a su negocio y se vuelven conocidos no tiene idea de que ella es una de las hijas de Ivonne.


- El único que sabe todo en esta trama laberíntica de búsqueda de amores ideales es el espectador.

- Pasa también cuando Solange tropieza en la calle con un viejo amigo de Simon Dame, el famoso compositor y concertista de piano Andy Miller (Gene Kelly). Ella no tiene idea de que ese hombre es Miller, a quien quería conocer para hacerle escuchar el concierto que compuso. No intercambian nombres ni direcciones pero él se queda con una página de la partitura que ella olvida.
Mientras tanto, cuando dos de las jóvenes del show planeado para la feria del domingo escapan con una pareja de marineros, Etienne y Bill convencen a Delphine y a Solange para bailar un número en su lugar, prometiéndoles llevarlas posteriormente a París.
Aparte del asesino del hacha y los oscuros recordatorios periódicos de la cercanía de soldados entrenándose, esos son básicamente los elementos de la trama, y el café de Yvonne es el centro de todas las complejas idas y venidas.
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- Es curioso, pero todas esas idas y vueltas en el café, con personajes hablando, bailando, entrando o saliendo, sumadas a esa profundidad de campo que permite ver al mismo tiempo el movimiento cotidiano en la gran plaza, hicieron que evocara vagamente Playtime de Tati.
Tiempo después leí un artículo suyo en que lo asociaba en forma explícita.

- Como muchos de los edificios en Playtime, la estructura independiente del café posee unas ventanas gigantescas que posibilitan ver mucho del tráfico de las inmediaciones.
Pero, volviendo al argumento, resumamos diciendo que en sus movimientos intrincados, personajes que son uno para el otro se mantienen desencontrados mientras continúan sus rutinas diarias; en la mayoría de los casos ni siquiera se dan cuenta de que están ocupando la misma ciudad.


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2 comentarios:

  1. Pablo, yo no vi la película pero esta entrada no me la voy a poder ahorrar porque ahora me dieron ganas de alquilarla. La comedia romántica es mi género favorito.

    Una comedia romantica argentina que vi hace poco fue "Un novio para mi mujer". Yo la vi resignada a que fuera una trama de Porcel y Olmedo, pero me sorprendió, no sólo por el guión sino por la actuación.

    Igualmente nunca veo una película argentina con objetividad porque todo el cine argentino me gusta, hasta las películas malísimas. No sé por qué.

    Una comedia romántica musical que me encantó fue "Todos dicen te quiero" de Woody Allen. Pero tampoco en ese caso puedo ser muy objetiva. Soy fanática de ese cineasta.

    Bueno , ahora solo me queda alquilarme Las señoritas de Rochefort y disfrutarla.

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  2. Carla, temo decirte que ésta, mi película favorita de la vida, no está ni en vhs ni en dvd, yo tuve la suerte de verla - y obvio que ya la conseguí - en un ciclo en el teatro San Martín hace más de un año, y fijate como me marcó que ya escribí como 7 (¡siete!) notas.
    Please, si podés leé el post que puse hace algunos meses "Mi Obsesión con las Señoritas de Rochefort".
    Pero, atenti, que estamos en tratativas con un cineclub amigo para proyectarla pronto. ¡Te aviso!

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